Disfrutar el silencio
Sesión 58
Sábado · 3 de octubre 2026 · 7:30 a 10:30 PM
Disfrutar el silencio recorre tres discos fundamentales de los años ochenta, cuando los sintetizadores dejaron de representar únicamente el futuro y comenzaron a expresar también ansiedad, deseo, aislamiento y melancolía.
Iniciamos con Black Celebration (1986) de Depeche Mode, un álbum oscuro y nocturno que marcó un punto de transformación para la banda: las máquinas, los samplers y las texturas industriales comenzaron a construir un sonido cada vez más profundo y personal.
Continuamos con Songs from the Big Chair (1985) de Tears for Fears. Aquí el sintetizador convive con guitarras, grandes percusiones y una producción expansiva en canciones que hablan del miedo, el poder, la vulnerabilidad y la necesidad de encontrar una salida.
Cerramos con Violator (1990), el disco en el que Depeche Mode llevó buena parte de las ideas desarrolladas durante la década anterior a una de sus formas más depuradas. Electrónica, blues, oscuridad y espacios cuidadosamente construidos alrededor de cada sonido.
Porque algunas veces, para escuchar realmente la música, primero hay que aprender a disfrutar el silencio.
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Iniciamos con Black Celebration (1986) de Depeche Mode, un álbum oscuro y nocturno que marcó un punto de transformación para la banda: las máquinas, los samplers y las texturas industriales comenzaron a construir un sonido cada vez más profundo y personal.
Continuamos con Songs from the Big Chair (1985) de Tears for Fears. Aquí el sintetizador convive con guitarras, grandes percusiones y una producción expansiva en canciones que hablan del miedo, el poder, la vulnerabilidad y la necesidad de encontrar una salida.
Cerramos con Violator (1990), el disco en el que Depeche Mode llevó buena parte de las ideas desarrolladas durante la década anterior a una de sus formas más depuradas. Electrónica, blues, oscuridad y espacios cuidadosamente construidos alrededor de cada sonido.
Porque algunas veces, para escuchar realmente la música, primero hay que aprender a disfrutar el silencio.
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